Capítulo 2: deseos inconscientes
Summer: ummm….. chicos ya vieron la hora!?
Alan: ¿¡qué dices!?
Danny: ¡no puede ser, son las 10:00 de la noche…! ¿¡cuánto tiempo estuvimos allí dentro!?
Alan: chicos tengo que correr… ¡mis papas van a matarme…!
Me despedí de Summer y Danny y corrí tan tapido como pude y creo que ellos hicieron igual, sus respectivos padres estarían furiosos también, lo malo de estas situaciones era que aún no teníamos un auto, llevábamos tiempo ahorrando para comprar un auto compartido para los 3, pero aun estábamos a semanas de tener suficiente dinero para comprarlo.
Así que no me quedo de otra que tomar mi bicicleta y pedalear con todo a casa.
Al llegar,
abrí lo más lento y silenciosamente que pude, esperaba que mis padres no se
percataran… pero…. Allí estaban.
Eleonor: ¿¡dónde estabas jovencito…!?
Martin: ¿¡tienes alguna idea de lo preocupada que estaba tu madre!?
Esos son mis padres, Eleonor y Martin Prescott, mi mama es esa bella dama madura de cabello rubio, si lo se… tiene grandes pechos, es lo que la mayoría de la gente nota cuando la ve, siempre esta hablado sobre cómo le gustaría dedicarse a los bienes raíces, pero hasta ahora no lo ah echo.
En cuanto al caballero a su lado es mi padre, y si, creo que se
exactamente por qué se casó con mi madre, en serio, da asco ver como a veces
sin que ella lo noté él le mira el busto y el trasero, en lo particular siempre
creí que mi madre tenía algo de sobre peso, pero ese parece ser el tipo de mi
padre, pero quien soy yo para juzgar, considerando como me veo ahora.
Alan: perdón, no me di cuenta de la hora que era.
Eleonor: ¡y otra cosa…! ¿¡por qué no contestabas tu teléfono!?
Alan: perdón… no lo vi… no sonó en…
Vi mi teléfono y descubrí que estaba completamente inutilizable, parecía que llevaba años sin ser usado, no solo la batería estaba agotada, parecía que tenía décadas almacenado, el plástico se veía amarillo, blando y quebradizo.
Eleonor: ¿¡y bien!?
Alan: ah… si, ¡no tengo excusa…! Fue muy irresponsable de mi parte…
Martin: ahhhh…! Supongo que ya entendiste, mira… no quiero castigarte y esto es muy irregular en ti…. Ha sido un largo día, ¿qué tal si evitamos el castigo?
Eleonor: su… supongo que está bien…. No es tan tarde finalmente, olvidemos el castigo, ¡esta vez!
Alan: gracias, ¡en serio gracias…!
Eleonor: está bien, pero que no se repita…en serio Alan, solo desearía que maduraras…
Alan: si mama, yo también….
1….
Subí a mi habitación sin tener idea de lo que había hecho y las consecuencias que eso tendría para mi futuro.
Al día siguiente en la escuela:
Alan: y… ¿qué les dijeron sus padres?
Summer: mi papa estaba furioso, dijo que, si volvía a pasar, me desheredaría… pero es un bonachón y yo soy su pequeña, al final se calmó, pero eso sí, dijo que ustedes eran una terrible influencia y se quejó de eso toda la mañana, y a ti Danny, ¿Cómo te fue?
Danny: ya conocen a mis padres, son muy despreocupados, siempre trabajando, ellos llegaron más tarde que yo anoche.
Los padres de Danny eran… unos adictos al trabajo, se conocieron en la oficina y se casaron cuando se dieron cuenta de que se estaban quedando solteros, un día sin más, él dijo… ¿¡y si nos casamos!? Y ella respondió… ok…
Y así tuvieron una ceremonia civil y sin invitados, eran personas más que nada prácticas, ni siquiera sé cómo es que tuvieron a Danny, sus padres casi nunca estaban en casa, el creció con comidas y cenas congeladas, ¡pobre chico… tan necesitado del amor de una madre…! Lo siento, últimamente me salen ese tipo de cosas, en fin, estábamos en eso cuando llego Jessica.
Jessica: ¿¡cómo están chicos!?
Alan y Summer: hola Jenny…
Danny: hola Jessica…
Jessica: ¿¡que haciendo…!?
Alan: nada cariño, aquí platicando de lo que hicieron nuestros padres por que llegamos tarde anoche…
Ahí me equivoque, no quería que Jessica supiera de ese incidente.
Jessica: ¿¡tarde…!? ¿¡Y eso por qué!?
Summer: ya sabes cómo son los chicos, siempre… haciendo estupideces y ayer me arrastraron a esta tienda extraña que acababa de abrir… solo para ver que tenía.
Alan: si… eso…. Solo para ver la tienda nueva.
Danny: eso mismo… ya sabes cómo somos, solo tontería…
Jessica nos vio con incredulidad y yo genuinamente esperaba que no sospechara de nada.
Jessica: Alan… ¿¡podemos hablar!?
Alan: seguro cielo…
Jessica y yo nos dirigimos hacia un pasillo aislado a discutir.
Alan: ¿¡que pasa acariño!?
Jessica: ¿¡no fuiste ayer a cómprame un regalo cierto….!?
Alan: ¿¡quueeeee……!? ¡Noooooo…..!, solo fuimos a ver esa nueva tienda.
Jessica: Alan, por favor, sabes que puedes decirme la verdad y en todo caso no necesitas darme un regalo.
Alan: Jessica… te juro por mi honor, que no te compre un regalo… ¡ayer…! porque ya te tenía un regalo, uno que te volara la cabeza.
Jessica: Alan, se honesto, solo eso quiero.
Obviamente no
le diría la verdad, no en este punto, había mentido demasiado hasta el momento
y no quería que terminara conmigo.
Alan: por favor Jessica, no seas tan paranoica, como crees que yo te mentiría, a ti… mi novia, no soy esa clase de chico.
Jessica: ¿¡entonces de que era esa supuesta nueva tienda que fueron a ver ayer…!?
Alan: de…. Sabes que… no me acuerdo.
En ese momento en verdad no me acordaba, tardaría días en comenzar a recordar claramente esa tienda, y lo mismo iba para mis amigos, sabíamos que habíamos estado en una tienda, pero aparte de eso no mucho más. Tal vez habríamos recordado más si hubiésemos salido de allí con algo que nos lo recordara, pero afortunadamente o desafortunadamente no fue el caso.
Jessica: vez…. ¡ni siquiera puedes decírmelo!
Alan: ¡te juro que no me acuerdo!
Jessica: ah…. Está bien, no te pregunto más… ¡pero se honesto, si…!
Alan: te lo juro….
Jessica: ok… te creo…. Tengo que entrar a clases…
Alan: si, allí te alcanzo…
Me quede allí parado viendo a Jessica correr hacia el salón de clases, esa era mi chica, tan responsable, tan hermosa, fue entonces que dije las palabras de las que me arrepentiría el resto de mi vida.
Alan: es tan bonita, ah… ¡como desearía entender a las mujeres!
2….
Alan: ¡así elegir un regalo sería mucho más fácil…!
Esa tarde volví a casa, no quise ir de nuevo a la plaza porque ya ayer había enfadado a mis padres y… había algo aterrador sobre ir a la plaza que no recordaba, sentía escalofríos de solo pensarlo y no recordaría que era lo que atemorizaba de ese lugar en algún tiempo.
Eleonor: Hey halan…!, ¿¡qué tal la escuela…!?
Alan: bien ma…
Me disponía a subir a mi habitación cuando lo pensé… mi madre era una mujer… tal vez podría pedirle a ella que me diera algunas ideas de que regalarle a Jessica.
Alan: oye mama… ¿¡tú eres una mujer… cierto…!?
Eleonor: no hijo, ¡soy un marciano!, pues claro que soy una mujer, ¿Por qué la pregunta?
Alan: pues… veras… el cumpleaños de Jessica es la próxima semana y….
Eleonor: y querías la ayuda de una mujer para elegir un regalo.
Alan: exacto…
Eleonor: ¿¡por qué no le preguntaste a Summer?, ella es una chica y tiene casi la edad de Jessica.
Alan: lo intente… pero conoces a Summer, no es la chica más femenina, ni siquiera usa el uniforme de las chicas en la escuela.
Eleonor: si… supongo que es verdad, pues podrías probar con unas flores, o chocolates.
Alan: no mama eso es muy anticuado…
Eleonor: a mí me parece que es lindo, me encantaría que tu papa me los regalara.
Martin: me zumban los oídos…
Eleonor: ah…. Si cielo, hablábamos de que sería bueno que Alan le regale a Jessica por su cumpleaños.
Martin: no creo que haga falta un regalo, apenas empiezan, regálale algo cuando lleven más tiempo juntos.
Eleonor: se llama ser caballeroso Martin, antes tu solías hacerlo.
Martin: por favor Eleonor, tu sabes que…
En ese entonces mi padre me miro y simplemente dejo de hablar, como muchas parejas mis padres tenían sus problemas, pero me daba cuenta de que intentaban no discutir en frente de mí.
Martin: saben… creo que olvide algo allá arriba, iré a buscarlo, los dejo para que sigan platicando.
Eleonor: ah…. hazme un favor cariño, sigue siendo siempre tan considerado con tu novia, ella lo apreciara….
Alan: si mama.
Decidí subir a mi habitación para dejar a mi mama con sus pensamientos y justo cuando estaba en las escaleras.
Eleonor: oh…y apoya a Jessica con sus sueños, no querrás que ella se despierte en 20 años deseando haber sido vendedora de bienes raíces como yo… ahhh… como desearía haberme dedicado a los bienes raíces.
Alan: si mama, yo también lo deseo…
3….








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