jueves, 24 de agosto de 2023

La tienda de magia el primer encuentro.

 

Capítulo 3: la trasformación.

 


horas mas tarde...

Esa noche, tras la discusión que vi de mis padres, me fui a dormir sin más preocupaciones que las que ya tenía, lo único que me importaba era pensar en un buen regalo para darle a Jessica, sin imaginar siquiera en el problema que ya me había metido, era tan extraño lo ridículas que eran mis preocupaciones de antes, en ese entonces no conocía lo dura que puede ser la vida y mucho menos de las fuerzas siniestras que se esconden en la obscuridad y que muy pronto, volvería a tener un encuentro con una de ellas, una que… desde que Salí de esa tienda me estaba siguiendo sin que yo lo supiera.

Me fui dormir esperando tener una noche tranquila de descanso, esperando que una noche de sueño me diera nuevas ideas sobre algún regalo que darle a mi novia, estaba seguro de lo irracionales que eran las mujeres, porque siempre que dicen que no quieren un regalo, es seguro que quieren uno muy bueno o al menos así pensaba en ese entonces.

 

Así, mientras dormía plácidamente en mi habitación, una intensa lluvia comenzó afuera, como si la naturaleza misma supiera que un ser que no pertenecía a ella estaba rondando por los alrededores,

De pronto mientras yo dormía esa… cosa se acercó a mi ventana, era silenciosa, precisa y maliciosa, un ser que ya era viejo cuando los primeros hombres Vivian en cuevas y esa cosa tenía una misión, una clara misión que cumpliría sin importar que y sin que ninguna persona en el mundo pudiera detenerla.

Con el ruido de la lluvia afuera de mi ventana, esa cosa abrió lentamente mi ventana y se adentró en mi habitación, era algo grande, tanto que no sabría cómo pudo pasar por la ventana, pero de algún modo lo logro, la criatura se veía poderosa, pero demacrada al mismo tiempo, como si algo no estuviera bien con ella, pero eso no le impediría cumplir la tarea que tenía en mente.


Se acercó rápidamente a mi cama sin hacer ningún ruido, salvo su siniestra y dificultosa respiración, se acercó y se acercó más… pero entonces… se detuvo, sin si quiera tocarme, sonrió y salió por la ventana, tan rápidamente como había entrado y así de rápido la lluvia afuera se calmó.

Entonces yo seguía durmiendo y tuve este… no sé si era un sueño, pero debo decir que así me lo pareció, yo estaba en este enorme espacio vacío, sin gente, sin casa, sin estrellas, sin nada en lo absoluto más que la más completa obscuridad, así, sin saber cómo empecé a caminar buscando…. Algo, lo que fuera.

Alan: ….

Grite por ayuda, pero mi voz no sonaba, pero eso no me impidió seguir gritando.

Alan: ….

Entonces la vi, una mujer desnuda en el vacío, estaba de espaldas, pero aun así la reconocí, ella se veía madura, probablemente a finales de sus 40s o principios de sus 50s, algo regordeta de cabello largo y cano, me dirigí a ella lo más rápido que podía gritándole por ayuda.

Alan: 

Entonces me detuve, ella giro la cabeza y me vio y pude escucharla aun cuando yo no podía hablar.

Mujer: ¡oh…!  eres tú!

Ella pareció reconocerme como si me estuviera esperando, trate de preguntarle si me conocía, pero de nuevo mi voz no sonó.

Alan: … 

Mujer: si, si…. no te escucho… ¡ouch…! Eres lindo, no esperaba que fueras lindo, ese sujeto no me lo dijo, pero no era muy… comunicativo.

Pensé, ¿¡ese sujeto!?, ¿de quién rayos estaba hablando?, en ese momento yo no lo sabía, pero sabía que era importante.

Mujer: es una lástima, pudimos divertirnos de muchas maneras, es un desperdicio de un chico tan lindo…

Ella me alago, parecía que yo le había gustado, aunque no sabía cómo me había visto cuando en ese momento ni siquiera yo podía verme a mí mismo.

Mujer: estas bien dotado y me gustan los abdominales, pero como dijo ese sujeto, eso y casi todo lo demás tendrá que irse, en fin…. Prepárate por que tú y yo vamos a pasar mucho tiempo juntos.

Después de eso desperté en mi cama, todo parecía normal, era de mañana y pronto tendría que levantarme para ir a la escuela.

Alan: ¡que pesadilla!

Entonces lo sentí… una incomodidad extraña y misteriosa, una sensación que nunca había experimentado antes, como si mis tripas se movieran dentro de mi cuerpo.

Alan: Hummm…! 

Krak… kra… 

Escuche crujidos de mi tórax mientras mis huesos se rompían… y sentía un tremendo dolor. 

Alan:  aaaahhh…!

Di un pequeño grito y segundos después vi como mis huesos rotos en el tórax se fusionaban de nuevo con una nueva forma un poco diferente.

Sentí una irritación en mis pezones bajo mi camisa, estaban erguidos y sensibles y parecían estar creciendo y no solo mis pezones, mi pecho parecía estar creciendo con ellos, estirándome la piel y también mi camisa que pronto no pudo dar más de sí y comenzó a romperse.

Srrrr….

Siguió rompiéndose más y más rápido, hasta que por fin dio de si y se rompió por completo.

SRRRRR….

Al momento dejo al descubierto lo parecían ser un par de enormes tetas de mujer… que rebotaron al momento de moverme.

Boing….!

Asustado, me quité lo que quedaba de la camisa y solo pude decir.

Alan: ¿¡pero que dem…!?

En ese momento note que mi pecho no era lo único que cambiaba, mi abdomen marcado del que estaba tan orgulloso y que tantas horas me había costado en el gimnasio comenzó a desaparecer mientras más y más grasa se acumulaba en mi barriga hasta dejarme un estomago gordo y fofo…


De pronto sentí un tremendo dolor en mi cabeza mientras sentía como los huesos de mi cráneo eran ahora los que comenzaban a cambiar presionando más y más mi cerebro, provocándome la peor jaqueca que hubiera tenido en mi vida.

Al mismo tiempo sin que yo pudiera verlo sentía como cambiaba mi cara y mi nariz crecía frente a mis ojos al punto que desde mi punto de vista esta me parecía enorme y estaba seguro de que otras cosas además de eso le estaban pasando a mi cara.

Alan: Aaaa….!

Grite y me pregunte como con mis gritos mis padres no venían a ayudarme, pero yo ignoraba que lo mismo que me estaba pasando también amortiguaba el ruido de mi habitación para que nadie me escuchara desde afuera.

Vi como mientas gritaba mis dientes salieron volando fuera de mi boca, y se evaporaban lentamente mientras caían sin dejar ni el polvo y sentí como de mis encías comenzaban a crecer nuevo dientes


Sentí otro horrible dolor, esta vez en mis brazos donde ahora estos de igual modo que mi tórax mis huesos se rompían para soldarse de nuevo en un instante siendo ahora estos más cortos que antes.

Krak…! Krak…!


Segundos después solo pude ver como el proceso se repetía ahora con mis piernas por lo que estaba seguro que al levantarme sería mucho más bajo.

Krak…! Krak…!

 


Pero el proceso no se detuvo allí, porque en ese instante vi como mis pies cambiaban su forma y su tamaño, asemejándose a los pies de una mujer de edad madura con un par de dolorosos juanetes incluidos, de esos de los que les salen a las señoras que llevan usando zapatos incomodos toda la vida.

Krak…! Krak…!

 


Mire mis manos y vi como ahora mis brazos se hacían más delgados así como la piel que los recubría, poco a poco mis brazos adquirían un aspecto femenino mientras mis uñas crecían y manchas de vejes me aparecían en la manos.

Me di la vuelta por un segundo cuando esta vez sentí como ahora mi cadera comenzaba a cambiar crujiendo y rompiéndose y fusionándose de nuevo más grande y voluminosa ahora, rompiendo mis pantalones en el proceso como mis pechos lo habían hecho antes.

Krak…! Krak…!

Rrrrrfffff….!


Sin más opción me quité los pantalones rotos como pude y sentí el que probablemente sería el peor cambio de todos.

Alan: ¡No…!

Dije para mí mismo, mientras miraba mi entrepierna para ver lo único que quedaba ya de mi hombría.

Alan: ¡Eso no…!!

Después observe como mis testículos se empezaban a des inflar como un globo al que se le sale el aire y de ello salían dos pequeñas bolas que se empezaron a mover por mi abdomen.

Así mismo, mi pene de buen tamaño comenzó a encogerse lentamente mientras la abertura de mi uretra cambiaba de forma.

Alan: nooooo….!

Grite desesperado con mi voz que mientras mis testículos se movían cambiaba cada vez mas de ser un tono inconfundiblemente masculino a una voz claramente femenina.

Y así mi pene siguió encogiendo hasta no quedar más que lo que parecía ser un clítoris, mi uretra se transformó en una vagina y de mi escroto no quedo más que un par de labios vaginales.



Y así vi… mientras pude ver… porque segundos después mi visión se borró y se puso más opaca y me costaba enfocar lo que veía, pero vi como ahora tenía inconfundiblemente el cuerpo desnudo de una mujer madura, con grandes pechos y con sobre peso.

Fin del capítulo 3

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

La tienda de magia el Segundo encuentro.

  Capítulo 4: hola señorita. La mañana siguiente no esperaba lo que me paso, ya era tarde, pasar todo el día viendo películas el día anter...